El 89 % de los profesionales de TI encuestados en República Dominicana afirma que la proliferación de herramientas ha aumentado la complejidad operativa, según un estudio de ManageEngine.

VIERNES 06 De Noviembre 2026.- Halloween es una temporada de sustos, pero para las empresas dominicanas que buscan modernizarse, algunas amenazas no necesitan disfraces: se esconden en sistemas antiguos, aplicaciones desconectadas y herramientas tecnológicas que funcionan de manera aislada. Aunque sus efectos no siempre son evidentes, pueden consumir recursos, complicar las operaciones y limitar la capacidad de crecimiento.

La adopción de inteligencia artificial (IA), computación en la nube y soluciones de ciberseguridad está impulsando la transformación digital en República Dominicana. Sin embargo, incorporar nuevas tecnologías también plantea una pregunta: ¿las empresas están construyendo una infraestructura capaz de sostener su expansión o están acumulando herramientas que dificultan su funcionamiento?

El estudio de ManageEngine El estado de la transformación digital en América Latina 2026, realizado entre 1,000 líderes empresariales y responsables de decisiones tecnológicas de cinco países, ofrece una mirada al escenario dominicano. Entre los participantes locales, el 31 % señala que sus organizaciones dependen en gran medida de sistemas tradicionales, mientras que el 41 % utiliza múltiples herramientas en la nube sin una integración adecuada.

Estos resultados reflejan una modernización en marcha, acompañada de desafíos que pueden afectar la productividad, la continuidad operativa y el aprovechamiento de las inversiones.

Los costos ocultos de acumular herramientas

Las empresas suelen incorporar soluciones para resolver necesidades inmediatas: gestionar aplicaciones, supervisar infraestructura, proteger redes o analizar información.

Con el tiempo, estas decisiones pueden generar un entorno en el que los sistemas no intercambian datos de manera eficiente y los equipos deben dedicar más esfuerzo a mantenerlos funcionando.

En República Dominicana, el 89 % de los profesionales de TI encuestados afirma que la proliferación de herramientas ha incrementado la complejidad operativa durante los últimos dos años. Además, seis de cada diez organizaciones gestionan entre 11 y 25 soluciones diferentes para sus operaciones diarias.

Esta fragmentación tiene consecuencias que trascienden al departamento tecnológico. Consultar múltiples paneles, reunir información dispersa e investigar incidentes en plataformas desconectadas puede retrasar la identificación de las causas y prolongar la resolución de los problemas.

Para el cliente, esa complejidad puede manifestarse como una aplicación lenta, una transacción interrumpida o un servicio que deja de estar disponible. Sin una visión unificada, los equipos pueden corregir una falla puntual sin identificar las dependencias que la provocaron.

Cuando mantener lo existente limita la innovación
El estudio revela que el 92 % de las empresas dominicanas encuestadas destina una parte significativa de su presupuesto de TI al mantenimiento de los sistemas existentes, lo que limita su capacidad para invertir en innovación.

Esto plantea un desafío para las organizaciones que necesitan ampliar sus operaciones, atender más clientes y responder con agilidad a nuevas demandas. Cuando los recursos se concentran en sostener una infraestructura compleja, se reduce el margen para desarrollar capacidades que acompañen el crecimiento.

«La República Dominicana está mostrando un notable entusiasmo por la digitalización; sin embargo, el estudio revela que desarrollar una infraestructura fragmentada tiene un alto costo. Para un país con una amplia variedad de herramientas en la región, los costos de soporte aumentan, consumiendo gran parte del presupuesto de TI del 92 % de las empresas, y las brechas de seguridad se multiplican.

El verdadero salto competitivo para las empresas dominicanas no será adquirir más software, sino consolidar y simplificar lo que ya tienen», afirmó Wilson Calderón, director técnico asociado para América Latina en ManageEngine.

IA: entusiasmo que debe traducirse en resultados

La inteligencia artificial también evidencia la distancia entre adoptar tecnología y obtener beneficios medibles.

El 95 % de los encuestados dominicanos considera que su organización está total o parcialmente preparada para incorporar IA; sin embargo, el 73 % reconoce dificultades para convertir esas inversiones en beneficios empresariales tangibles.

Contar con herramientas de IA es solo una parte del proceso. Su aprovechamiento requiere datos confiables y accesibles, colaboradores capacitados, integración entre sistemas y objetivos claros. Si estas condiciones no están resueltas, las empresas pueden encontrar dificultades para ampliar proyectos piloto y demostrar mejoras en productividad, costos o calidad del servicio.

La seguridad añade otra dimensión al desafío: el 64 % de las organizaciones participantes informó haber sufrido más ciberataques exitosos en 2025 que en años anteriores. Este contexto refuerza la necesidad de incorporar la protección de la información y la capacidad de recuperación a las decisiones de modernización.

De la fragmentación al control

Simplificar el entorno tecnológico no exige sustituir de inmediato todos los sistemas antiguos. Muchos continúan respaldando procesos esenciales, por lo que cualquier cambio debe considerar los costos, la seguridad y la continuidad de las operaciones.

Para avanzar, las empresas pueden concentrarse en cuatro prioridades:

Conocer su infraestructura: identificar las herramientas disponibles, las funciones duplicadas, los sistemas desconectados y las dependencias críticas para decidir qué conservar, integrar, consolidar o retirar.
Mejorar la visibilidad: supervisar de forma conjunta aplicaciones, infraestructura y servicios para detectar anomalías y comprender su impacto en las operaciones.

Medir los resultados: evaluar las inversiones según su contribución a la disponibilidad de los servicios, la reducción de tiempos de respuesta, la productividad y el control de costos.
Coordinar las decisiones: involucrar a la dirección y a las distintas áreas en la gestión de datos, la seguridad y la adopción de IA, con prioridades compartidas.

Una transformación digital con menos sustos

Las empresas dominicanas tienen la oportunidad de convertir la modernización en una ventaja sostenible si acompañan la incorporación de tecnología con integración, capacitación y planificación. El crecimiento de su infraestructura debe facilitar el trabajo de los equipos y mejorar los servicios que reciben sus clientes.

Este Halloween, el verdadero riesgo sería permitir que las decisiones tecnológicas del pasado sigan condicionando el crecimiento futuro. Revisar los sistemas existentes, reducir la fragmentación y vincular cada inversión con resultados medibles puede ayudar a las empresas a innovar con mayor confianza.