Una feria no transforma una provincia; lo que hacemos después, sí

YoSobre la V Feria Provincial Santiago Rodríguez 2026, celebrada del 23 al 26 de julio en el Politécnico Librado Eugenio Belliard, municipio de San Ignacio de Sabaneta.
Una feria de exposición nunca debe medirse únicamente por la cantidad de personas que asisten o por lo atractivos que lucen sus pabellones. Su verdadero valor radica en el legado que deja una vez concluye.
Antes que nada, felicito a la Cámara de Comercio y Producción de Santiago Rodríguez, a su directiva, a los expositores, patrocinadores, voluntarios y a todas las personas que hicieron posible esta quinta edición. Organizar un evento de esta magnitud en una provincia como la nuestra requiere trabajo, visión y, sobre todo, confianza en el enorme potencial de Santiago Rodríguez.
Un mismo objetivo
La feria también debe servirnos para reflexionar. Durante estos días vimos emprendedores estableciendo alianzas, empresarios presentando sus iniciativas, instituciones mostrando su labor y familias compartiendo en torno a un mismo propósito: el fortalecimiento de nuestra provincia.
Todo ello demuestra que, cuando una comunidad se une alrededor de un objetivo común, los beneficios alcanzan a todos.
Muchas veces no dimensionamos el impacto económico que genera un evento de esta naturaleza. Desde el montaje hasta el desmontaje se crean decenas de empleos temporales en áreas como logística, seguridad, transporte, limpieza, promoción, alimentación y otros servicios.
A esto se suma la ocupación hotelera, el incremento del consumo en restaurantes, cafeterías, estaciones de combustible y pequeños comercios. Aunque no exista una medición oficial de su impacto económico, es razonable afirmar que una feria de esta magnitud inyecta millones de pesos a la economía local y genera oportunidades de negocio que perduran mucho después de su clausura.
La feria terminó; el desarrollo apenas comienza
Sin embargo, el mayor reto comienza precisamente cuando las luces se apagan, los pabellones se desmontan y regresamos a la rutina. Es entonces cuando debemos preguntarnos: ¿qué sigue? ¿Cómo convertimos el entusiasmo y los aprendizajes de estos días en nuevas inversiones, más empleos y mayores oportunidades para nuestra gente?
Los hechos demuestran que Santiago Rodríguez tiene todo para seguir creciendo. Contamos con una sólida producción agropecuaria, una población trabajadora y un enorme potencial para desarrollar el ecoturismo de montaña y el turismo de retiro.
Santiago Rodríguez tiene todo
Tenemos paisajes, cultura, tranquilidad y una ubicación privilegiada. Lo que necesitamos es continuar organizándonos, planificar con una visión de largo plazo y proyectar al mundo todas las fortalezas que posee nuestra provincia.
Las grandes ciudades no se desarrollan porque realizan ferias; realizan ferias porque comprendieron que cada encuentro comercial representa una oportunidad para atraer inversiones, fortalecer su economía y consolidar su identidad.
¿Va Santiago Rodríguez por ese camino? Ese es el desafío que tenemos por delante. A partir de ahora, el éxito de cada edición debería medirse por los resultados que genere y no solo por los aplausos que reciba.
La feria terminó, pero nuestro compromiso con el desarrollo de la provincia apenas comienza. Ojalá que, dentro de algunos años, recordemos esta quinta edición no solo por sus actividades o por la cantidad de visitantes que reunió, sino porque marcó el momento en que decidimos creer aún más en nosotros mismos y en todo lo que somos capaces de construir cuando trabajamos unidos por un mismo propósito.
Carlos López





