
El transfuguismo: el circo político que desnuda la falta de principios
SANTO DOMINGO Por: Lic Félix Ogando De La Rosa (ROBERT OGANDO) , Martes 03 De Febrero 2026.-
Comenzó el transfuguismo. Y hay que estar vivo para ver ciertas cosas en este circo político que, lejos de divertir, avergüenza y preocupa a la ciudadanía consciente.
Vivimos tiempos en los que la gratitud parece haber pasado de moda y los principios se han convertido en una carga incómoda para muchos actores de la vida pública. Abundan los ingratos, los oportunistas, los que hoy defienden una causa y mañana la abandonan sin pudor alguno, siempre que el poder o la conveniencia personal les haga un guiño.
Dios mío, agárranos confesados. La política dominicana —y no solo la nuestra— parece haber entrado en una etapa donde nadie quiere quedarse fuera del gobierno de turno, ni mucho menos lejos de quienes ostentan posibilidades reales de poder. Las convicciones se negocian, la lealtad se alquila y la coherencia se sacrifica en el altar del interés personal.
El transfuguismo no es solo un cambio de camiseta partidaria; es una traición a la confianza del pueblo, a las ideas defendidas en campaña y a la ética mínima que debería sostener el ejercicio político. Cuando un dirigente cambia de bando sin una explicación seria, sin una reflexión ideológica profunda, lo que realmente está diciendo es que nunca creyó en nada, salvo en sí mismo.
Ante este panorama surge una pregunta inevitable: ¿en quién creer? ¿Cómo confiar en líderes que se mueven al ritmo de la conveniencia y no al compás de los valores? La respuesta no es sencilla, pero sí urgente. Como sociedad debemos observar, cuestionar y exigir coherencia, porque sin principios no hay democracia sólida, y sin credibilidad la política se convierte en un simple espectáculo.
La historia juzgará a cada quien. Mientras tanto, al ciudadano solo le queda mantener la memoria viva y no confundir oportunismo con liderazgo, ni ambición con compromiso.



