BCRD mantiene su tasa de política monetaria en 5.25 % anual

REPUBLICA DOMINICANA, Martes 31 De Marzo 2026.- El Banco Central de la República Dominicana (BCRD), en su reunión de política monetaria de marzo de 2026, decidió mantener su tasa de interés de política monetaria (TPM) en 5.25 % anual. Asimismo, la tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez (Repos a 1 día) permanece en 5.75 % anual, mientras la tasa de depósitos remunerados (Overnight) continúa en 4.50 % anual.
Para esta medida se tomó en consideración el escalamiento del conflicto bélico en el Medio Oriente, el cual ha producido un incremento de la incertidumbre global y ha generado aumentos significativos en el precio del petróleo y otras materias primas. Por otro lado, a nivel local, se ponderó la recuperación gradual de la actividad económica durante los primeros meses del año y que las expectativas de inflación permanecen ancladas a la meta.
En el entorno internacional, la economía de Estados Unidos de América (EUA) se mantiene resiliente, proyectándose un crecimiento para 2026 de 2.4 %, de acuerdo con Consensus Forecasts. No obstante, el mercado laboral muestra señales de debilidad, con un aumento en la tasa de desempleo hasta 4.4 % en febrero. Por otra parte, la inflación se ubicó en 2.4 % en febrero, aún por encima de la meta de 2.0 %. En un contexto de mayores presiones inflacionarias por el choque energético, la Reserva Federal (Fed) mantuvo su tasa de interés de referencia en el rango de 3.50 – 3.75 % en su reunión de marzo, mientras que los analistas han postergado sus expectativas de reducciones de tasas de interés para el resto del año.
En la Zona Euro, las perspectivas macroeconómicas se han deteriorado debido a la evolución del conflicto bélico. En ese orden, el Banco Central Europeo (BCE) ha reducido sus previsiones de crecimiento a 0.9 % y revisado al alza la proyección de inflación promedio a 2.6 % para 2026. En este escenario, el BCE ha comunicado que está preparado para tomar las medidas necesarias para preservar la estabilidad de precios.
En América Latina, el crecimiento económico se mantendría moderado, con una expansión promedio para la región de 2.1 % en 2026. En tanto, la inflación permanece dentro del rango meta en la mayoría de los países. Considerando las perspectivas de mayores presiones inflacionarias externas, gran parte de los bancos centrales de la región han decidido mantener sin cambios sus tasas de política monetaria.

Respecto a las materias primas, el precio por barril del petróleo intermedio de Texas (WTI) se incrementó en aproximadamente un 50 % durante el mes de marzo, al pasar de US$67 en febrero a niveles superiores de los US$100 en marzo, como consecuencia de la reducción de la oferta mundial de crudo. Mientras, el precio del oro se ha reducido, ubicándose en torno a los US$4,600 por onza troy al cierre de marzo, ante las expectativas de mayores tasas de interés en EUA y la apreciación del dólar.
En el entorno nacional, la inflación interanual se moderó a 4.67 % en el mes de febrero, permaneciendo dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 %, conforme se han normalizado las condiciones de oferta de los alimentos, luego de los fenómenos climáticos de finales del pasado año. Asimismo, la inflación subyacente se mantiene dentro del rango meta, al situarse en 4.76 % interanual en igual periodo.
Sin embargo, la evolución del conflicto bélico en el Medio Oriente representa un choque de oferta negativo al incrementar los precios de materias primas importadas y de insumos estratégicos para la producción nacional, así como mayores costos de transporte marítimo de mercancías. Ante esta situación, el Gobierno ha anunciado un plan para mitigar el impacto sobre la economía dominicana, por medio de subsidios parciales a los combustibles y otros productos y asistencia social a la población vulnerable; a la vez que mantendría la ejecución del gasto de capital.
En esta coyuntura, el sistema de pronósticos del BCRD indica que la inflación interanual continuaría afectada por choques de oferta en el corto plazo, considerando los efectos de los mayores precios del petróleo y sus derivados. En este escenario central, se prevé que la inflación cerraría el presente año dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 %, conforme se disipe el impacto de la crisis energética.
Es importante destacar que las perspectivas están condicionadas por un elevado nivel de incertidumbre, presentando riesgos asociados a la duración y magnitud del conflicto en el Medio Oriente. Ante este cambiante panorama, el Banco Central se mantendrá monitoreando la evolución de las condiciones internacionales, con el objetivo de adoptar oportunamente las medidas necesarias que contribuyan al cumplimiento de la meta de inflación.
Por otro lado, las condiciones financieras locales se han mantenido favorables en el mes de marzo, con tasas de interés bancarias estables y una expansión del crédito privado en moneda nacional en torno al 9 % interanual. De igual forma, los agregados monetarios mantienen un ritmo de crecimiento por encima del PIB nominal al cierre de marzo.
En este contexto, el indicador mensual de actividad económica (IMAE) ha registrado una mejoría gradual en los primeros meses de 2026, reflejada en un crecimiento interanual de 3.5 % en el mes de enero y de 3.9 % en el mes de febrero. Hacia adelante se prevé que la actividad económica se expanda en torno a 3.5 % – 4.0 % para el 2026; apoyada en la recuperación de la inversión y la resiliencia de la demanda externa.
A pesar del complejo entorno internacional, las actividades generadoras de divisas mantienen un buen desempeño, contribuyendo con la estabilidad relativa del tipo de cambio. En efecto, el peso dominicano acumula una apreciación cercana al 4 % a marzo de 2026. Asimismo, las reservas internacionales se ubican en torno a US$16,000 millones, equivalente a 12 % del PIB y unos 6 meses de importaciones, superando las métricas recomendadas por el FMI.
Es importante resaltar que la economía dominicana cuenta con fuertes fundamentos y un sector productivo resiliente para enfrentar el desafiante panorama. El Banco Central de la República Dominicana continuará dando seguimiento a la coyuntura internacional y su potencial impacto sobre las condiciones macroeconómicas locales, reiterando su compromiso con su objetivo de inflación y con la estabilidad macroeconómica.



