Superintendencia de Bancos emite guía de buenas prácticas para fortalecer la gestión de riesgos ambientales y sociales en la banca

El documento presenta herramientas para la implementación de los Sistemas de Administración de Riesgos Ambientales y Sociales (SARAS) en las entidades supervisadas.
Santo Domingo, RD Domingo 16 De Agosto 2026.- La Superintendencia de Bancos (SB) puso a disposición de las entidades de intermediación financiera la Guía de buenas prácticas para la gestión de riesgos ambientales y sociales en el sector bancario, una herramienta orientada a fortalecer las capacidades para identificar, evaluar y gestionar riesgos vinculados al medioambiente, el cambio climático y los aspectos sociales asociados a las actividades financieras.
La guía, contenida en la Carta Circular CCI-REG-2026000010, presenta herramientas prácticas para la implementación de Sistemas de Administración de Riesgos Ambientales y Sociales (SARAS) en las entidades. Ofrece orientación sobre gobernanza, políticas internas, debida diligencia ambiental y social, categorización de riesgos, integración de criterios ambientales y sociales en el ciclo del crédito, así como mecanismos de monitoreo, capacitación institucional e indicadores de desempeño.
El documento destaca que los riesgos ambientales y sociales merecen la misma atención que los riesgos tradicionales, pues pueden impactar la calidad de las carteras de crédito y generar riesgos financieros, legales, regulatorios y reputacionales para las entidades.
La publicación también recoge estándares y referencias internacionales como las Normas de Desempeño de la Corporación Financiera Internacional (IFC), los Principios del Ecuador, los Principios de Banca Responsable de Naciones Unidas y las recomendaciones del Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras Relacionadas con el Clima (TCFD).
Además de presentar metodologías para la evaluación de proyectos, la guía incluye buenas prácticas aplicables a sectores de alto impacto, como energía, agroindustria, construcción, minería y turismo, áreas particularmente expuestas a riesgos asociados al cambio climático, el uso de recursos naturales y los impactos sociales.
La SB señaló que este instrumento tiene carácter referencial y no establece obligaciones regulatorias. Su aplicación deberá realizarse bajo criterios de proporcionalidad, gradualidad y adaptación al tamaño, complejidad operativa y perfil de riesgo de cada entidad financiera.
La elaboración de la guía forma parte de las acciones impulsadas por la Superintendencia para fortalecer la integración de criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) en la supervisión bancaria. Entre estas iniciativas destacan talleres de sensibilización dirigidos al sector financiero, ejercicios piloto de riesgo climático y la incorporación de la Taxonomía Verde a los reportes regulatorios del sistema financiero.
Con esta publicación, la SB busca acompañar a las entidades en el desarrollo de capacidades técnicas que contribuyan a una banca más resiliente, responsable y alineada con los objetivos de sostenibilidad y desarrollo del país.
DEPARTAMENTO DE COMUNICACIONES SUPERINTENDENCIA DE BANCOS.





