DIPUTADA PATRICIA NUÑEZ SDN Y MIEMBRO DE LA COMISION FAMILIA LLAMA A LA REFLEXION AL CONMEMORARSE EL DÍA NACIONAL DE LA FAMILIA.

En este tiempos de retos y violencia que vive la la República Dominicana.
https://periodicoelsol.com.do/ SANTO DOMINGO NORTE, Martes 18 De Noviembre 2025.- Hoy, 18 de noviembre, Día Nacional de la Familia, nuestro país necesita más que nunca detenerse a pensar en el verdadero valor del hogar. En medio de los tiempos difíciles que atraviesa la República Dominicana, marcados por la violencia, la intolerancia y la pérdida de vidas que duelen a todos, este día se convierte en un llamado urgente a reflexionar sobre el papel esencial que tiene la familia en la construcción de una sociedad más humana y pacífica.
La violencia no nace de un día para otro; muchas veces se gesta en silencios dolorosos, en hogares rotos, en la falta de escucha, en la ausencia de afecto, en heridas emocionales que nadie atendió. Por eso, hablar de familia en este contexto no es simplemente celebrar una fecha, sino reconocer que allí empieza —o se quiebra— la esperanza de una nación.
La familia es la primera escuela donde aprendemos a amar, a respetar, a gestionar nuestras emociones y a convivir con otros. Es ahí donde se siembran los valores que más tarde se reflejarán en nuestras calles, en nuestras comunidades y en la forma en que nos tratamos como sociedad. Una palabra de apoyo, un abrazo a tiempo, un límite bien puesto, un ambiente de respeto: pequeños actos que pueden salvar vidas y transformar destinos.
En estos tiempos de dolor e incertidumbre, la familia debe ser refugio, no campo de batalla. Debe ser puente, no muro. Debe ser abrazo, nunca herida. Hoy más que nunca necesitamos hogares que eduquen para la paz, que promuevan el diálogo en lugar del grito, la empatía en lugar de la indiferencia, la unión en lugar de la violencia.
Este Día Nacional de la Familia nos invita a detenernos y preguntarnos: ¿Qué estamos sembrando en nuestros hogares? ¿Qué ejemplo estamos dando a nuestros hijos? ¿Cómo podemos ser constructores de paz desde lo cotidiano?
Porque la transformación de un país no comienza en los grandes discursos, sino en las pequeñas acciones de cada familia: en escuchar al que está triste, en acompañar al que se siente solo, en corregir sin herir, en enseñar con paciencia, en reconciliar sin orgullo.
La Biblia enseña que la familia fue diseñada por Dios desde el principio. Los padres deben amar, proteger y enseñar a sus hijos. Y los hijos deben honrar y obedecer a sus padres. La familia es como el lugar de amor y unidad. Debe existir la paciencia, el perdón y la ayuda mutua. Una familia fortalecida espiritualmente busca a Dios juntos.
Hoy celebremos la familia, pero sobre todo comprometámonos a fortalecerla. Que cada hogar dominicano aspire a ser un espacio donde nazcan personas capaces de amar, de respetar y de convivir en armonía. Que la paz empiece en casa y se extienda a cada barrio, a cada escuela y a cada rincón del país.
Porque si cuidamos la familia, cuidamos la vida.
Y si sanamos los hogares, sanamos la nación.



