Por Nicolás Grullón Ubiñas

Moca, provincia Espaillat Viernes 11 De Julio 2025. – El presidente de la Asociación Dominicana
de Profesores (ADP), filial Moca, profesor Damián Morel
, advirtió que
el inicio del próximo año escolar en esta demarcación está en riesgo,
debido a una serie de precariedades que enfrentan los centros
educativos y la falta de respuesta efectiva por parte del Ministerio
de Educación.

Morel explicó que el pasado año escolar concluyó en condiciones muy
difíciles para docentes, estudiantes y personal administrativo, lo que
generó un clima de frustración y desgaste generalizado en las
comunidades escolares.

Algunos de los centros educativos con mayores precariedades son: El
Centro Educativo Padre Cipriano Ibáñez Henríquez en Moca, El Centro
Educativo Prof. Sixta Ramona Paulino
, Cándida Silvia Santiago y Centro
Educativo Prof. María Elena Méndez en Monte de la Jagua
, entre otros.

Denunció que los planteles educativos continúan presentando graves
deficiencias estructurales, falta de mobiliario, carencia de
materiales didácticos, aulas divididas, y las quejas de los padres por
falta de cupo de sus hijos.

“Los maestros de Moca y de toda la provincia Espaillat queremos
cumplir con nuestro compromiso con la educación, pero no podemos
seguir trabajando en condiciones inhumanas, con aulas deterioradas,
falta de recursos y sin el apoyo adecuado de las autoridades”,
manifestó Morel.

El dirigente gremial fue enfático al afirmar que los profesores no
están dispuestos a iniciar el próximo año escolar bajo presión,
improvisación o negligencia, y exhortó al Ministerio de Educación a
asumir con responsabilidad la planificación y dotación oportuna de los
centros para evitar una paralización desde el primer día de clases.

“Queremos soluciones concretas y no más promesas. La comunidad
educativa merece respeto y condiciones dignas para enseñar y
aprender”, señaló.

Finalmente, Morel hizo un llamado al ministro de Educación y al
presidente de la República para que pongan atención urgente a esta
situación que, de no resolverse, podría afectar gravemente el derecho
a la educación de miles de niños, niñas y adolescentes en la región.

“No se trata de una amenaza, sino de una realidad: sin condiciones
dignas no habrá docencia. No permitiremos que se repita el caos del
año pasado”, concluyó Damián Morel.