Vatican City (Vatican City State (holy See)), 09/08/2023.- Pope Francis leads the weekly general audience in the Paolo VI hall of the Vatican, Vatican City, 09 August 2023. (Papa) EFE/EPA/GIUSEPPE LAMI

Ciudad del Vaticano. El papa Francisco advirtió hoy que el clericalismo y la mundanidad amenazan con reducir la Iglesia a «un supermercado de la salvación» y tachó de «escándalo» ver a los curas jóvenes que acuden a las sastrerías de diseño de Roma.

El pontífice argentino defendió su idea de Iglesia como «este pueblo sencillo y humilde que camina», al intervenir esta tarde en el pleno del XVIII Sínodo de Obispos, y por eso, arremetió contra el «clericalismo», la visión del clero como profesión o autoridad, como una mera forma de vida.

«Cuando los ministros se exceden en su servicio y maltratan al pueblo de Dios, desfiguran el rostro de la Iglesia con actitudes machistas y dictatoriales», arremetió.

Francisco definió como «doloroso» encontrar en algunas parroquias «la lista de precios» que los sacerdotes sugieren por impartir los sacramentos.

«O la Iglesia es el pueblo fiel de Dios en camino, santo y pecador, o termina siendo una empresa de servicios variados. Y cuando los agentes de pastoral toman este segundo camino la Iglesia se convierte en el supermercado de la salvación y los sacerdotes meros empleados de una multinacional», lamentó.

Y agregó: «Es la gran derrota a la que nos lleva el clericalismo. Y esto con mucha pena y escándalo. Basta ir a sastrerías eclesiásticas en Roma para ver el escándalo de sacerdotes jóvenes probándose sotanas y sombreros o albas y roquetes con encajes».

En este sentido, el papa denunció el clericalismo como «un látigo, un azote, una forma de mundanidad que ensucia y daña» a la Iglesia y «esclaviza el santo pueblo fiel de Dios», que «sigue adelante con paciencia y humildad soportando los desprecios, maltratos, marginaciones de parte del clericalismo institucionalizado».

«¡Con cuánta naturalidad hablamos de los príncipes de la Iglesia, o de promociones episcopales como ascensos de carrera! Los horrores del mundo, la mundanidad que maltrata al santo pueblo fiel de Dios», terminó.